Dijeron que no lo conseguiríamos, y mira donde estamos, hemos hecho lo que dijeron que jamás podríamos. Por muy mal que las cosas pintaran, lo intentamos, y continuamos intentándolo. Cada vez que estuve a punto de comerme el suelo, tu fuiste mi cojín. No importa donde estemos, no importa lo lejos que nuestros caminos nos lleven, no necesitaremos escudos. No dudes nunca de mí, deja que te diga, invencibles.
28./9/2010 ^^
No hay comentarios:
Publicar un comentario